Esto tiene su historia, y es grandiosa. El pasado viernes me junté con mi chiqui, y , tras una tarde de reflexión y cotilleo abrió su ordenador y me enseñó algo que, cuanto menos, me emocionó. Eran textos, escritos por ella y por mí, textos que por ciercunstancias había perdido, roto o tirado. Cosas de esas que escribía cuando aún tenía corazón y no una patata podrida (jajaja). Pueden parecer hasta cursis pero leyéndolos, tanto ella como yo, tuvimos una especie de flashback, de viaje en el tiempo, de retorno a lo que fuimos, a lo que sentimos alguna vez, juntas...en fin... aquí esta el primero.
Adassa (si ese es su verdadero nombre)
Tenía los ojos almendrados y dulces, y siemptre olía a golosinas, como si se bañara con ellas. La besabas y sabía a chocolate. Dulce, pero en su justa medida, nunca empalagosa. Era dulzona y diabetica, una tetrica contradicción. El pelo moreno, los ojos marrones, el alma oscura y el corazón rojo chillón. Toda una diva. Era de las que te enamoraba, pero no era una amor triste, sino uno divertido y alegre, aunque no fueras correspondido. Siempre con los pantalones apretados hasta el extremo y los pechos aplastados uno contra otro. Reía y lloraba en su justa medida. El resto del tiempo lo pasaba en un estado de locura absoluta.
Solía contar mentiras, todas las que se le ocurrían. Mintió hasta en su propio nombre. Parpadeaba más de lo normal, pero no era para menos, tenía las pestañas mas largas que he visto en mi vida...y los labios rojos, enormes, provocadores, incluso diría que excesivamente sensuales. Era de la guapas, de las que te hacen girarte por la calle. A las que te gustaría tocar aunque no desees a las mujeres. Era un flor, y se secó. Se pudrió poquito a poco. Decía que nadie la quería, y me atrevería a decir que casi era cierto.
Era de esas personas que se empeñan en desear lo que no tienen. De esas que se rodean de gente que las maltrata, y de esas que maltratan a la gente que sabe que le quiere. Era un torbellino del que te tenias que alejar tarde o temprano de forma inevitable. De esas personas que te piden ayuda y cuando se la das te escupen. Otro de mis amores "frustrados". Una que no pude salvar. Una que no tiene salvación y que con el paso de los años se ha consumido. Perdió el brillo.
Se fue con esa gente, con esa que no la quiere, pero nunca supo elegir, era su defecto. Ahora tiene cardenales del puño de algún imbecil, cicatrices de cualquier otro, y demasidas sustancias extrañas en su cuerpo enfermo y falto de energía. Vino a verme el 20 de abril. Despues de dos años. Y seguía igual de guapa, pero sin brillo. Cuando le dije que estudiaba periodismo me dijo que le hiciera una entrevista. Cogí la grabadora y le hice un montón de preguntas. Mintió, por supuesto, mintió todo el rato, mintió al empezar y al acabar y me miró a los ojos sabiendo que yo sabía que ella mentía. Mi primera pregunta fue- ¿te gusta tu vida? Si - contestó. Sin duda mentía. Toda una diva.....

