
Hoy es un día de celebración...Luis Díaz Alperi ha dimitido como alcalde de Alicante. Ahora será Sonia Castedo la que ostente este cargo, y aunque soy de las que piensa que si un alcalde es corrupto también lo es todo su equipo de Gobierno, el hecho de que ese ser, al que no se si se puede calificar como "humano", ya no sea el primer edil de Alicante me llena de satisfacción.
A pesar de que la imagen de ese hombre comiendo chuletas y sudando en Santa Faz jamás podrá borrarse de mi cabeza, creo que Alicante acaba de quitarse de encima uno de los lastres más "gordos" de su historia.

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